Me llaman señora

La gente es extraña y muy cambiante,
siendo yo una novata, recién egresada
visité edificios y oficinas y creían que era estudiante,
de un trabajó para ejercer estaba interesada. 

Me llamaron novata, sin saber que tenía un par de años, 
aprendiendo seguía, pero pensaban que era egresada,
sólo mis conocidos se admiraron, ellos eran de antaño,
al escribir me encuentro tan emocionada. 

La gente es extraña, algunos me dicen que tengo menos edad,
otros en cambio me han llamado señora,
no me espanta, pues sé que no es una enfermedad,
prefiero vivir el momento, el aquí y el ahora. 

Me llamaron señora, estando yo soltera
sólo por mirar esas arrugas en mi rostro,
sólo porque pueden ver unos cabellos dorados
sólo porque mi voz se escucha diferente,
es mejor vivir el ahora, el tiempo no espera,
los momentos de aprendizaje son los menos esperados
de ti y de mi no hay ni habrá suplente. 

Al tomar café me mantengo despierta más allá de la media noche
y para no aburrirme me pongo a leer en el porche. 
Señora soltera, estás en tus mejores años, 
no importa la altura, unos altos y otros enanos,
no importa la agilidad, sino la experiencia
sabías decisiones gracias a tu inteligencia. 

Soy señora para el que así lo quiera,
soy niña si así lo prefieres
soy al final cuentas una mujer,
que vive feliz hasta que muera
seamos amigos si así tú lo quieres,
caminemos lentamente, no queramos correr. 
(Carsavil,2020)

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