Cuando fui valiente,
se fijó en mí,
cuando logro tenerme sumisa sonrió de alegría,
cuando me dijo: por ser mujer, perteneces a la cocina,
es en ese lugar que tú me fascinas,
muchas veces no me lo dijo con la voz, pero si con su mirada,
y yo calle no dije nada,
y yo le seguí diciendo que lo amaba.
Tantas noches le escribí un te quiero,
tantos días por el chat un beso
y cuando el venía a verme muchos te amo,
sin darme cuenta que conmigo solo jugaba,
pues en brazos de otra se la disfrutaba
y todavía se enojaba, si le decía que no tenia tiempo y no se lo daba.
En mis silencios le llame, le hable
y sólo fue el eco de mi voz lo que me respondió;
me sentía triste y sola, me sentía casi nada,
me sentía fuera de sitio y que sin él nada seria,
me sentía de lo peor y no supe ni de donde saqué valor.
Un día me dijo adiós y me sentí morir y quería que no se fuera,
se fue y aun en medio de noches negras y días de tormenta,
de tropiezos y de ganas de no hacer nada,
un día, también, me levanté y comencé de nuevo.
Con mi soledad no le temo al reloj,
no me da miedo que me apunten con el dedo,
al verme sola y sin quien camine a mi lado,
no lamento ser así, de vivir como vivo,
porque me amo, porque quiero ser yo,
porque quiero un cambio, porque soy fuerte,
porque si me caigo me levanto y me sobo,
porque puedo continuar y seguir aprendiendo.
cuando logro tenerme sumisa sonrió de alegría,
cuando me dijo: por ser mujer, perteneces a la cocina,
es en ese lugar que tú me fascinas,
muchas veces no me lo dijo con la voz, pero si con su mirada,
y yo calle no dije nada,
y yo le seguí diciendo que lo amaba.
Tantas noches le escribí un te quiero,
tantos días por el chat un beso
y cuando el venía a verme muchos te amo,
sin darme cuenta que conmigo solo jugaba,
pues en brazos de otra se la disfrutaba
y todavía se enojaba, si le decía que no tenia tiempo y no se lo daba.
En mis silencios le llame, le hable
y sólo fue el eco de mi voz lo que me respondió;
me sentía triste y sola, me sentía casi nada,
me sentía fuera de sitio y que sin él nada seria,
me sentía de lo peor y no supe ni de donde saqué valor.
Un día me dijo adiós y me sentí morir y quería que no se fuera,
se fue y aun en medio de noches negras y días de tormenta,
de tropiezos y de ganas de no hacer nada,
un día, también, me levanté y comencé de nuevo.
Con mi soledad no le temo al reloj,
no me da miedo que me apunten con el dedo,
al verme sola y sin quien camine a mi lado,
no lamento ser así, de vivir como vivo,
porque me amo, porque quiero ser yo,
porque quiero un cambio, porque soy fuerte,
porque si me caigo me levanto y me sobo,
porque puedo continuar y seguir aprendiendo.
(Carsavil,2020)
😮vaya experiencia 👏👏👏
ResponderBorrarLo he sentido. Linda forma de escribir. Felicidades
La vida nos presenta varias formas de aprender. Saludos querido(a) lector. Es un gusto saber que me lees. Abrazo fuerte
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