Me enganche de un amor prohibido
de esos que esperas ver a diario,
que piensas todo el día,
que sientes el fuego con un fiero deseo,
de esos que solo de imaginar se enciende el alma
y sin tenerlo te hace volar hasta el cielo.
Ese amor de alguien casado,
alguien de quien a pesar de verse cada 15 días
el nivel de conexión no muere,
con platicas hasta la madrugada y mensajes todo el día,
jamás hay aburrimiento, solo buenos sentimientos.
Ambos sabemos qué hacemos,
ambos estamos enganchados a alguien mas
y los estamos engañando, pero eso no es lo mas grabe,
nos estamos engañando a nosotros mismos, y aquí seguimos.
Un juego, una realidad o lo que sea
que tarde o temprano puede acabar
y alguno saldrá más lastimado, o los dos, estamos enamorados.
Miedo tenemos al futuro de alejarnos y sufrir,
de seguir y de las realidades
cuando él se va de paseo con su familia
no se si son corajes o celos, al saber que pasa ese tiempo con ella
a quien todas las noches duerme a su lado.
Conocemos las reglas de ese juego dentro de nuestro corazón,
pero llega el punto donde no quiero seguir en esas mismas normas.
Cada vez cala más el alma, cada vez pesa mas esa lejanía e indiferencia,
siento que está acabando con mi vida,
que en algún momento eso me va matar,
hay veces no me deja respirar.
Solo una persona sabe de estos líos en los que estoy metida,
que locura un día paso por estos caminos
y hoy le toca aceptar el destino.
No sé si puedo, no sé si quiero alejarlo, si tengo las fuerzas ahora o después.
Que ironías de la vida, volverlo a poner en mi camino,
después que le dije hace años, adiós.
Creyendo haberle alejado bastante,
ahora es la persona perfecta a destiempo,
ahora que esta tomado de la mano con alguien más,
con una historia
y yo quizás solo me quede en un cuento
que hace un par de meses empezó.
de esos que esperas ver a diario,
que piensas todo el día,
que sientes el fuego con un fiero deseo,
de esos que solo de imaginar se enciende el alma
y sin tenerlo te hace volar hasta el cielo.
Ese amor de alguien casado,
alguien de quien a pesar de verse cada 15 días
el nivel de conexión no muere,
con platicas hasta la madrugada y mensajes todo el día,
jamás hay aburrimiento, solo buenos sentimientos.
Ambos sabemos qué hacemos,
ambos estamos enganchados a alguien mas
y los estamos engañando, pero eso no es lo mas grabe,
nos estamos engañando a nosotros mismos, y aquí seguimos.
Un juego, una realidad o lo que sea
que tarde o temprano puede acabar
y alguno saldrá más lastimado, o los dos, estamos enamorados.
Miedo tenemos al futuro de alejarnos y sufrir,
de seguir y de las realidades
cuando él se va de paseo con su familia
no se si son corajes o celos, al saber que pasa ese tiempo con ella
a quien todas las noches duerme a su lado.
Conocemos las reglas de ese juego dentro de nuestro corazón,
pero llega el punto donde no quiero seguir en esas mismas normas.
Cada vez cala más el alma, cada vez pesa mas esa lejanía e indiferencia,
siento que está acabando con mi vida,
que en algún momento eso me va matar,
hay veces no me deja respirar.
Solo una persona sabe de estos líos en los que estoy metida,
que locura un día paso por estos caminos
y hoy le toca aceptar el destino.
No sé si puedo, no sé si quiero alejarlo, si tengo las fuerzas ahora o después.
Que ironías de la vida, volverlo a poner en mi camino,
después que le dije hace años, adiós.
Creyendo haberle alejado bastante,
ahora es la persona perfecta a destiempo,
ahora que esta tomado de la mano con alguien más,
con una historia
y yo quizás solo me quede en un cuento
que hace un par de meses empezó.
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