Me dejaste,vida, a acostumbrarme a ello,
un día sin más, me lo quitaste.
Ignore las señales y cuando el día llegó,
fue tan fuerte el golpe que no supe cómo levantarme.
Sufrí y llore hasta que estuve ligera
me levanté, sin fuerzas
pero quería seguir,
di un paso, dos y uno más,
volteé y cambio un poco el paisaje,
me sentí bien, así que seguí mi caminar,
hoy, entendí que nada es para siempre,
que todo es prestado,
que el momento es hoy y no hay un mañana seguro.
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